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Limonada con menta

14 Jul

Una receta refrescante y digestiva para el verano.

Tuvimos un problemilla, seguimos la receta, pero con azúcar moreno en lugar de azúcar blanco. Claro, el moreno endulza menos con lo que al probar la limonada a algunos “nos hicieron los ojos chibiritas… ” e intentamos arreglarlo echando más azúcar, pero con el hielo ya no se disolvía bien.

La receta que seguimos fue:

El zumo de 5 limones

20 hojas de menta fresca

4 cucharadas de azúcar

1 litro de agua fría


Oceanía (II): Postre y postal

6 Jul

¡No podíamos pasar por Nueva Zelanda sin cocinar un postre con kiwis! En pleno verano, decidimos preparar unos vasitos de trocitos de kiwi con helado de limón:

Antes de volver a casa enviamos una postal a nuestros padres:

Ensalada de lentejas

31 May

En mi casa siempre hemos sido de ensalada de lechuga, tomate y cebolla, la mixta de toda la vida. A veces bonito, huevo y últimamente, incluso patata cocida.

En Barcelona me resultaban curiosas las ensaladas de legumbres frías, a las que poco a poco les fui cogiendo el gustillo, es una buena forma de seguir comiendo legumbres durante verano.

Esta semana, preparamos algo muy sencillo, una ensalada de lentejas con tomate cherry y queso de Burgos.

Las lentejas las compré ya cocidas porque en mi salita no tengo cocina. Las escurrimos en la fregadera ayudándonos de un colador:

Después cortamos los tomatitos cherry y el queso de Burgos:

Aliñamos (las chicas quisieron añadirle un poquito de orégano) y ¡ya tenemos lista la ensalada!

Esta semana sólo tuve chicas en la clase. Mientras las mayores hablaban de novios, le pregunté a una más pequeña:

– ¿Y tú? ¿Tienes novio?

– No, yo lo que tengo son un montón de heridas, mira.

Crema de tiramisú con fresas

23 May

Bueno, bueno, en realidad lo que tiene de “crema de tiramisú” es que se usa mascarpone y para de contar.

La receta la encontré el 2 de abril en la revista \”Mujer hoy\” que viene los sábados con el periódico. Me pareció un 10. Rápida, sencilla, resultona y muyyyy rica.

Ingredientes para cuatro personas:

100gr. de queso mascarpone

2 yogures naturales

50 gr. de azúcar glas (o glacé si sabes francés)

4 bizcochos de soletilla

100ml. de leche

1/2 cucharadita de canela en polvo

8 fresas (nosotros usamos alguna más)

Mezclamos en un cuenco el queso mascarpone y el azúcar. Agregamos los yogures y continuamos revolviendo hasta que quede una textura cremosa.

Lava las fresas y pártelas en trozos, reservando dos (cuatro) piezas enteras. Ojito que has manchado la bata:

En un plato hondo, pon la leche con la canela y baña los bizcochos en la mezcla:

Elige cuatro cuencos individuales y echa en cada uno un bizcocho troceado. Añade las fresas picadas y la crema, y adorna con pequeños trozos de fresa:

¡Gazpacho!

16 May

¿Pero cómo no se me había ocurrido antes? A veces tengo crisis de inspiración y luego doy con una receta como ésta, que es incomprensible que no se me hubiera pasado por la cabeza mucho antes.

¡Pues ahí vamos! En mi casa no somos muy de gazpacho, en estos lares me parece que frecuentamos más el plato caliente de cuchara. Así que busqué la receta en la página web de \”Sabor mediterraneo\”

Lavamos, pelamos y cortamos los vegetales.

A un niño que quería meter el tomate entero en la batidora:

– Hombre, córtalo un poquito antes de meterlo en la batidora

Y efectivamente, corto un poquito del tomate y lo volvió a meter casi entero en la batidora.

Después colamos el gazpacho:

Para finalizar, le añadimos la guarnición ¡Buen provecho!

Dulce y salado

18 Abr

Cuando vivía en Londres, compartía piso (y habitación) en la zona de Bayswater, justo detrás del centro comercial Whiteleys. La guardería en la que trabajaba estaba en el barrio de Notting Hill, en Ladbroke Grove, así que tenía la increíble suerte de poder ir y venir del trabajo andando. Muchas veces, antes de volver a casa me gustaba darme un paseo por el barrio, así fue cómo descubrí Ottolenghi. Nunca me animé a entrar, porque generalmente iba con el uniforme manchado de pintura, mocos o el vómito de algún niño y aquél lugar invitaba a algo más especial. Dicen que cuando abandonas un lugar, siempre tienes que “dejar algo por hacer” que sea lo que te invite a volver. En el caso de Londres es visitar Ottolenghi.

Hace un par de años compré su primer libro de cocina, que es una delicia para los sentidos, puedes verlo AQUÍ

Y recientemente, leyendo la experiencia de Iban Yarza en su blog y más concretamente, viendo su intervención en Robin Food, me piqué y compré el segundo, lo puedes ver AQUÍ.

De “Plenty”, este segundo libro, he sacado la receta que os presento a continuación y que me ha servido para enseñar a los niños la diferencia entre salado y dulce y cómo un mismo ingrediente (en este caso la sandía) puede utilizarse tanto para platos salados como dulces.

Primero colocamos la sal en un plato y el azúcar en otro e intentamos diferenciarlos únicamente através de la vista:

Y preparamos nuestra ensalada a base de sandía, queso feta, albahaca y cebolla, aliñada con un chorrito de aceite de oliva y sal.

Al parecer, uno de los aspectos más interesantes en la preparación del plato es ver cómo flotan en el agua las hojas de albahaca:

Para el contraste dulce, preparamos un zumo de sandía. Simplemente pusimos en la batidora sandía, azúcar y un poquito de agua. Una bebida refrescante para los meses de verano y que a todos los niños les gustó muchísimo: