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Asia: India

29 Sep

Llegamos a India…

…en nuestras alfombras voladoras…

¡justo era la hora del desayuno en el sur de India! Probamos los mangos (muchos por primera vez) con yogur, plátanos, miel y cereales:

después nos fuimos de excursión a la jungla, vimos unos pájaros muy raros:

y unos paisajes muy bonitos:

¡También participamos de una película de Bollywood!

Había un chico muy guapo que quería conquistar a todas las chicas:

 

El festival de las cometas fue muy divertido:

 

En India hay vacas por todas partes:

Y la gente pinta unos dibujos en las puertas de las casas a las que llaman Kolam:

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África (II): Kenia

12 Jul

Una gran parte de mi vida ha estado ligada al café, no sólo porque sea una consumidora habitual (en un grado próximo a la adicción, muy a mi pesar), sino por la gran cantidad de amigos, conversaciones, amores, trabajo, compañeros y emociones que he vivido en torno a ese otro oro negro.

Aún recuerdo la cola para la entrevista en el Caffe Nero de Londres, la formación en el “trainning centre”, mi primer equipo de trabajo… Flavio tarareando la canción del “Italiano vero”, Manuel con su “May can I help to someone else?”, Daniboy escaqueándose para ver el mundial de fútbol, Arran limpiando neveras, Leo persiguiendo a hombres y mujeres por igual, Mónica en Tottenham y Davide, Danny y Orestes (chupones incluidos) en Long Acre, Rosario pidiendo su caffe latte chiquito, la rubia del “Tiger”, la “CN party”, los peluqueros de enfrente, la extraña pareja del portal de la esquina, los coreanos estudiando inglés, la señora Doubtfire que nos traía los sandwiches y un sinfín de anécdotas más. Caffe Nero fue mi primera experiencia en el mundo del café y los primeros amores nunca se olvidan.

Después de un breve paso por Bilbao hice las maletas y me fui a Barcelona: nueva ciudad, nuevos compañeros, pero siempre, como telón de fondo, el café. Con Starbucks llegó el aprendizaje, las catas, los matices, los orígenes, las mezclas… uno de mis cafés de origen favoritos siempre fue Kenya. A los niños no les he dado café, pero el recuerdo de toda la gente que conocí a lo largo de mis cuatro años con la sirena y el Caffe Nero me ha acompañado a lo largo de esta semana.

Como diría aquél… “¡Va por ustedes!”

Un pedacito del Lago Victoria:

Mis agradecimientos a mi frutera que me donó las cajas y los cartones sobre los que se apoyan las manzanas, nos sirvieron para hacer peces y anguilas.

Máscaras:

Tienda de campaña en La Sabana:

Con detector de animales salvajes:

Y ¡collares!, atención que hay dos tipos, un modelo para niños más pequeños y otro para más mayores:

Plastilina casera: play-dough

29 Mar

Cuando estuve trabajando en la guardería de Londres no parábamos de hacer play-dough, llegué a hacer toneladas de masa, siempre intentábamos añadir algún toque especial: aromas, colorante alimenticio, juguetes escondidos…

Sin embargo en Bilbao no está muy extendida y los niños alucinan cuando les enseño a prepararla, sobre todo cuando les digo que vamos a hacer que huela poniéndole hierbas aromáticas.

Es muy fácil: Harina de trigo, agua y ¡amasar!

Nuestra última experiencia ha sido la plastilina de la luna: