Archivo | julio, 2011

Limonada con menta

14 Jul

Una receta refrescante y digestiva para el verano.

Tuvimos un problemilla, seguimos la receta, pero con azúcar moreno en lugar de azúcar blanco. Claro, el moreno endulza menos con lo que al probar la limonada a algunos “nos hicieron los ojos chibiritas… ” e intentamos arreglarlo echando más azúcar, pero con el hielo ya no se disolvía bien.

La receta que seguimos fue:

El zumo de 5 limones

20 hojas de menta fresca

4 cucharadas de azúcar

1 litro de agua fría


Anuncios

África (II): Kenia

12 Jul

Una gran parte de mi vida ha estado ligada al café, no sólo porque sea una consumidora habitual (en un grado próximo a la adicción, muy a mi pesar), sino por la gran cantidad de amigos, conversaciones, amores, trabajo, compañeros y emociones que he vivido en torno a ese otro oro negro.

Aún recuerdo la cola para la entrevista en el Caffe Nero de Londres, la formación en el “trainning centre”, mi primer equipo de trabajo… Flavio tarareando la canción del “Italiano vero”, Manuel con su “May can I help to someone else?”, Daniboy escaqueándose para ver el mundial de fútbol, Arran limpiando neveras, Leo persiguiendo a hombres y mujeres por igual, Mónica en Tottenham y Davide, Danny y Orestes (chupones incluidos) en Long Acre, Rosario pidiendo su caffe latte chiquito, la rubia del “Tiger”, la “CN party”, los peluqueros de enfrente, la extraña pareja del portal de la esquina, los coreanos estudiando inglés, la señora Doubtfire que nos traía los sandwiches y un sinfín de anécdotas más. Caffe Nero fue mi primera experiencia en el mundo del café y los primeros amores nunca se olvidan.

Después de un breve paso por Bilbao hice las maletas y me fui a Barcelona: nueva ciudad, nuevos compañeros, pero siempre, como telón de fondo, el café. Con Starbucks llegó el aprendizaje, las catas, los matices, los orígenes, las mezclas… uno de mis cafés de origen favoritos siempre fue Kenya. A los niños no les he dado café, pero el recuerdo de toda la gente que conocí a lo largo de mis cuatro años con la sirena y el Caffe Nero me ha acompañado a lo largo de esta semana.

Como diría aquél… “¡Va por ustedes!”

Un pedacito del Lago Victoria:

Mis agradecimientos a mi frutera que me donó las cajas y los cartones sobre los que se apoyan las manzanas, nos sirvieron para hacer peces y anguilas.

Máscaras:

Tienda de campaña en La Sabana:

Con detector de animales salvajes:

Y ¡collares!, atención que hay dos tipos, un modelo para niños más pequeños y otro para más mayores:

África (I): Marruecos

11 Jul

Manos de Fátima…

Tabouleh

y banderas

Oceanía (II): Postre y postal

6 Jul

¡No podíamos pasar por Nueva Zelanda sin cocinar un postre con kiwis! En pleno verano, decidimos preparar unos vasitos de trocitos de kiwi con helado de limón:

Antes de volver a casa enviamos una postal a nuestros padres:

Oceanía (I): Palos de lluvia y banderas de Australia

5 Jul

Preparen sus pasaportes, facturen su equipaje, abróchense los cinturones… y… ¡despegamos!

Primera parada: Oceanía, concretamente Australia.

Pintamos la bandera australiana:

… o algo así…

Después pintamos dibujos sobre el papel simulando el arte de los aborígenes australianos, todo con puntitos. En lugar de pinceles utilizamos la goma de borrar que viene acoplada a algunos lapiceros. La idea de pintar con la goma de los lapiceros la saqué del mágico blog Holamama:

… aunque la paciencia es una virtud de la que no todos disponemos…

… ahora toca reciclar rollos de papel de aluminio, de celofán, de papel higiénico… Para conseguir el sonido de la lluvia ponemos arroz dentro del tubo y envolvemos con papel film ¡y nos aseguramos de que no se escapen! De hecho, yo lo que hice fue:

1. Envolver con film todo el rollo

2. Hacer un agujerito en uno de los extremos para meter el arroz

3. Volver a envolver con el film.

Para finalizar envolvemos los palos de lluvia con nuestras obras de arte y ¡listo!

¡Nos vamos de excursión!

1 Jul

¿Playa o montaña?

¡Aprendimos a prepararnos el bocata para llevarnos de excursión!

Hicimos uno de pavo con tomate y queso:

Y de postre… ¡fresas maceradas!

 

¡Y ya estamos listos!